Cajita San Valentín: Cómo convertir una muestra en una experiencia de marca inolvidable

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Cajita San Valentín: Cómo convertir una muestra en una experiencia de marca inolvidable

Descubre la cajita san valentin: domina campañas de sampling segmentadas y ROI medible para conectar con tu target.

04 de febrero de 2026

Una campaña con una cajita de San Valentín es mucho más que entregar una muestra; es una oportunidad para crear una experiencia de marca que se quede grabada en la mente del consumidor. Aprovechar un momento de alta conexión emocional permite a las marcas conectar de una forma genuina, logrando tasas de conversión y un recuerdo de marca que las activaciones masivas simplemente no pueden igualar.

Por qué la cajita de San Valentín es una táctica de sampling imbatible

El 14 de febrero dejó de ser una fecha comercial más para convertirse en un día clave para la conexión emocional. Para una marca de gran consumo, este ambiente es un terreno fértil. Una campaña de sampling bien orquestada en San Valentín no va de repartir productos sin más, sino de construir un momento único y personal para quien lo recibe.

Manos presentan caja de regalo romántica con jabones, rosa roja, pétalos y vela en mesa.

El poder del contexto emocional

Pongamos un escenario real: una pareja celebra San Valentín en un restaurante. Al final de la cena, reciben una cajita elegante como cortesía. Dentro, una muestra de un nuevo bombón gourmet. De repente, ese producto ya no es una simple muestra; se ha convertido en parte de un recuerdo feliz.

Este efecto se replica en otros canales. Imagina recibir una muestra de una bebida isotónica justo antes de entrenar en pareja en el gimnasio, o encontrar en la oficina una cajita con un producto de cuidado facial mientras organizas la escapada de esa noche. La predisposición a probar el producto y valorarlo positivamente se dispara.

La experiencia del unboxing que fideliza

A diferencia del sampling masivo y anónimo, la cajita de San Valentín no se siente como publicidad, sino como un regalo. El simple hecho de abrirla, el cuidado en el diseño y cómo se presenta el producto crean una experiencia de unboxing que deja una huella mucho más profunda y duradera.

Una muestra entregada en un momento de alta receptividad emocional no solo consigue que se pruebe el producto. Consigue construir una asociación positiva y duradera con la marca, un activo mucho más valioso que la simple distribución masiva.

Y los datos lo confirman. Según este análisis de la Cadena SER, el gasto en esta fecha no deja de crecer, convirtiendo el 14 de febrero en un momento clave para el consumo. Este pico crea el escenario perfecto para que las marcas conecten con un público que ya está predispuesto a celebrar y a descubrir cosas nuevas.

Ventajas estratégicas que un Brand Manager no puede ignorar

Si diriges una marca o un equipo de Trade Marketing, apostar por una campaña de este tipo en 2026 te va a traer beneficios muy claros y, sobre todo, medibles:

  • Mayor tasa de conversión: Cuando hay emoción de por medio, la probabilidad de que esa prueba se convierta en una compra real se multiplica.
  • Recuerdo de marca elevado: Una experiencia positiva y memorable cala mucho más hondo que una entrega impersonal en un punto de venta.
  • Contenido generado por el usuario (UGC): Una cajita bien diseñada es "instagrameable". Los propios consumidores se encargarán de compartir su experiencia en redes, amplificando el alcance de tu campaña de forma orgánica.

En resumen, esta táctica eleva el sampling del "repartir por repartir" a una estrategia de marketing de precisión. Si quieres entender mejor las bases de esta disciplina, te recomendamos echar un vistazo a qué es el sampling y cómo funciona para exprimir todo su potencial. Porque al final, el éxito está en asegurarse de que cada muestra llega a la persona adecuada, en el momento justo y de una forma que puedas medir.

Definiendo el público y el producto: la base de tu campaña

El éxito de una campaña de sampling con una cajita de San Valentín se juega mucho antes de que la primera muestra se distribuya. Todo arranca en la planificación, con dos preguntas clave: ¿a quién nos dirigimos exactamente? y ¿qué producto vamos a incluir en esa caja?

Una caja abierta y otra cerrada en una mesa, junto a un tablero con fotos de momentos de la vida.

Una respuesta vaga a estas cuestiones es el camino más directo a una campaña que se queda en "repartir por repartir", sin generar un impacto real en el negocio.

La hipersegmentación: el primer paso hacia la conversión

Para que tu inversión realmente dé frutos, tienes que ir más allá de la demografía básica. Datos como "mujeres de 25 a 40 años" son un punto de partida, pero en 2026 se quedan muy cortos. Aquí es donde entra en juego la hipersegmentación. Este concepto, que puede sonar técnico, es simplemente combinar datos demográficos con variables de comportamiento, estilo de vida y geolocalización para definir perfiles de consumidor muy específicos.

Esto es lo que consigue que tu muestra no solo llegue, sino que de verdad conecte.

Pongamos un par de escenarios reales para San Valentín:

  • Escenario A: Lanzamiento de una bebida saludable

    • Público objetivo: "Parejas Jóvenes Urbanas Fitness". Frecuentan gimnasios boutique, compran productos orgánicos y valoran las experiencias.
    • Canal de distribución: Centros deportivos premium o restaurantes con opciones healthy.
    • Producto en la caja: Una nueva bebida proteica, un snack sin azúcar o una crema de cuidado facial para después de entrenar.
  • Escenario B: Aumentar la compra de bombones gourmet

    • Público objetivo: "Profesionales Ocupados". Trabajan en grandes centros de negocios, tienen un poder adquisitivo medio-alto y suelen dejar los planes para el último momento.
    • Canal de distribución: Edificios de oficinas corporativas o restaurantes de moda cercanos a zonas de negocios.
    • Producto en la caja: Unos bombones gourmet, una muestra de un perfume de alta gama o un vale descuento para una experiencia de fin de semana.

Definir estos perfiles te da una precisión casi quirúrgica para elegir los canales de distribución. Así te aseguras de que cada euro invertido va directo a personas con una alta probabilidad de convertirse en clientes. Si te interesa saber más sobre este enfoque, puedes profundizar en qué es la segmentación de mercado y sus tipos.

La elección estratégica del producto y su presentación

Una vez que sabes a quién le hablas, elegir el producto correcto es igual de crucial. No todo tu catálogo sirve para una campaña de sampling, y menos para una con la carga emocional de San Valentín.

El error más frecuente es elegir un producto pensando solo en el stock disponible o en el coste, sin pararse a pensar si encaja con la persona que lo recibirá o con el momento en que lo hará. Entregar una muestra de un producto infantil en una cena romántica es, sencillamente, tirar el dinero.

Para acertar, tienes que alinear el producto con tus objetivos de marketing.

  • Si buscas generar prueba de un nuevo lanzamiento: Elige ese producto estrella que quieres que todo el mundo conozca. Eso sí, asegúrate de que la muestra ofrece una experiencia de consumo completa y fiel al producto real.

  • Si tu meta es aumentar la frecuencia de compra: Opta por un producto ya conocido pero que quieres reactivar. Quizás una nueva variedad, un formato on-the-go o simplemente un recordatorio de por qué les gustaba tanto.

Por último, no subestimes el poder del packaging. La cajita de San Valentín no es un mero contenedor, es el primer punto de contacto físico con tu marca. Debe ser atractiva, comunicar tus valores y, sobre todo, sentirse como un regalo, no como publicidad. Un diseño cuidado eleva la percepción de valor del producto y dispara las posibilidades de que esa experiencia acabe compartida en redes sociales.

Elige el canal perfecto para una entrega que enamore

De nada sirve tener un producto increíble si lo entregas en el momento y lugar equivocados. Es tirar el dinero, así de claro. La verdadera magia de una campaña con una cajita San Valentín está en la combinación perfecta del producto con el contexto en el que se recibe.

Aquí es donde una red multicanal bien pensada se convierte en tu as bajo la manga. El objetivo es impactar a tu público en un momento de máxima receptividad, justo cuando están más abiertos a probar algo nuevo. Como Brand Manager, tu trabajo no es solo repartir muestras, sino elegir los puntos de contacto que eleven la percepción de tu marca.

Un canal para cada estilo de vida

Seamos honestos: no todos los canales funcionan para todos los productos. La clave para que una campaña de sampling triunfe en 2026 es la hipersegmentación aplicada a la distribución. Tienes que meterte en la cabeza del consumidor y entender qué está pensando en cada lugar para que tu producto encaje como una pieza de puzzle.

  • Restaurantes y ocio: Es el terreno de juego ideal para productos gourmet, bebidas premium o un postre especial. Piensa que la gente está relajada, celebrando, en modo disfrute total. Imagina entregar unos bombones de autor con el café en un restaurante de moda. No se ve como publicidad, sino como un detalle de lujo.

  • Gimnasios y centros deportivos: Aquí mandan los productos healthy. Bebidas isotónicas, barritas energéticas o cremas para el cuidado corporal son un acierto seguro. Conectas con un público que se cuida y valora las soluciones prácticas para su día a día. Una línea de cuidado masculino premium entregada en un gimnasio de alto nivel se integra directamente en su rutina.

  • Oficinas y centros de negocios: ¿Quieres llegar a profesionales con poder adquisitivo? Este es tu canal. Es perfecto para productos de conveniencia, snacks saludables para media mañana o muestras de cosmética para retocarse antes de un afterwork. La entrega se percibe como una sorpresa agradable que rompe la monotonía del día.

  • Farmacias y parafarmacias: Este canal transmite confianza y credibilidad. Es el sitio ideal para productos de dermocosmética, suplementos nutricionales o cuidado personal especializado. El consumidor confía en el criterio de la farmacia, y esa autoridad se transfiere directamente a tu muestra.

La estrategia híbrida: uniendo lo físico y lo digital

Aunque la experiencia de tocar y probar un producto es insustituible, vivimos en un mundo omnicanal. De hecho, una parte muy significativa de las compras de San Valentín se realizan online, y la cifra no para de crecer. Esto no le quita importancia al sampling físico, ¡al contrario! Lo convierte en la pieza perfecta para cerrar el círculo. Puedes ver más sobre estas tendencias de consumo en este análisis de la Cadena SER.

Una estrategia híbrida inteligente usa la entrega física de una cajita San Valentín en una oficina o un gimnasio para crear un momento memorable y tangible, y luego, con un simple QR, lleva todo ese interés a tu e-commerce o a la tienda física para cerrar la venta.

La elección del canal no es una simple decisión logística, es una decisión estratégica de marca. El lugar donde entregas tu producto dice tanto de ti como el propio producto. Elige el contexto que cuente la historia que quieres que tus consumidores recuerden.

Al final, combinar canales te permite construir una narrativa de marca mucho más potente. Por ejemplo, puedes lanzar una campaña digital para anunciar una nueva fragancia y rematarla entregando una muestra en un centro de belleza. La experiencia es redonda, coherente y, sobre todo, mucho más efectiva. Si te interesa profundizar en cómo crear estos momentos únicos, echa un vistazo a nuestro artículo sobre cajas de experiencias para dos, donde exploramos el poder de los regalos compartidos.

Comparativa de canales de distribución para tu cajita San Valentín

Para ayudarte a visualizar qué canal se ajusta mejor a tus objetivos, hemos preparado esta tabla. Piensa en ella como una chuleta para decidir dónde tendrá más impacto tu campaña.

Canal de distribución Perfil de público objetivo principal Contexto de recepción de la muestra Ejemplo de producto ideal Objetivo principal de la campaña
Restaurantes y ocio Parejas, grupos de amigos, foodies. Momento de relajación, celebración y disfrute. Bombones premium, miniaturas de licor, postres especiales. Asociación con momentos placenteros, trial de lujo.
Gimnasios Personas activas, preocupadas por su salud y bienestar. Post-entrenamiento, rutina de cuidado personal. Barritas proteicas, bebidas isotónicas, cremas corporales. Integración en un estilo de vida saludable, prueba funcional.
Oficinas Profesionales urbanos, poder adquisitivo medio-alto. Pausa en la jornada laboral, momento "respiro". Snacks saludables, café premium, muestras de cosmética. Generar una sorpresa positiva, conveniencia, trial en rutina.
Farmacias Consumidores que buscan confianza y consejo profesional. Búsqueda de soluciones de salud y cuidado específico. Dermocosmética, suplementos, productos de higiene. Generar credibilidad, recomendación, educar al consumidor.

Elegir bien el canal no solo asegura que llegues a la persona adecuada, sino que lo hagas en un contexto que potencie el mensaje de tu marca y multiplique las posibilidades de conversión.

Cómo ejecutar la logística sin sorpresas ni fricciones

Ya tenemos claro el qué, el quién y el dónde. Ahora toca la parte más tangible: el cómo. Afrontar la logística de una campaña de sampling a gran escala puede parecer un rompecabezas, pero en 2026, la tecnología y los procesos bien afinados han convertido lo que antes era un caos en una operación precisa y totalmente transparente.

La clave del éxito reside en un modelo "llave en mano". Como Brand Manager, esto te permite delegar toda la operativa —desde la producción y el ensamblaje de la cajita San Valentín hasta la distribución y el control de stock— sin perder un ápice de control.

Este diagrama resume a la perfección las tres fases críticas del proceso, desde que la idea nace hasta que la cajita llega a su destino.

Diagrama de flujo de 3 pasos para la distribución de una cajita de San Valentín: Planificar, Seleccionar y Entregar.

Como ves, todo se apoya en una planificación rigurosa, una selección inteligente de los canales y una ejecución de entrega que sea impecable y, sobre todo, medible.

La tecnología como tu centro de control

El gran fantasma de cualquier campaña de sampling siempre ha sido la incertidumbre. ¿Están llegando las muestras? ¿Se entregan donde deben? La tecnología actual elimina estas dudas.

Plataformas como nuestro Data Tracker te ofrecen un panel de control desde el que puedes seguir toda la activación en tiempo real. Esto significa poder comprobar desde tu portátil, con un solo clic, cuántas muestras se han entregado, en qué barrios concretos y a través de qué partners (gimnasios, oficinas, restaurantes...). Es lo que llamamos trazabilidad: la capacidad de seguir el rastro de cada muestra.

En el sampling de 2026, la trazabilidad ya no es un lujo, es el estándar mínimo exigible. Si no puedes medirlo y auditarlo, no puedes justificar la inversión. La tecnología te da la visibilidad que necesitas para tomar decisiones ágiles y optimizar sobre la marcha.

Esta visibilidad total cambia por completo las reglas del juego. Se acabaron las "cajas negras" y los informes que llegan semanas tarde. Tienes el control absoluto de la campaña, pero sin la pesada carga de gestionarla tú mismo.

Garantizando exclusividad y optimizando la entrega

Hay un detalle logístico que a menudo se nos pasa por alto: la exclusividad por categoría. Para que tu campaña de San Valentín sea efectiva, es vital asegurar que tu marca no esté compitiendo con productos parecidos dentro del mismo canal. Si una pareja recibe una cajita en un restaurante, sería un desastre que contuviera muestras de dos marcas de bombones distintas.

Un buen socio logístico se ocupa de blindar estas exclusividades, asegurando que tu producto sea el único protagonista de su categoría en cada punto de entrega. Esto evita la canibalización y garantiza que el recuerdo de marca se asocie únicamente a tu producto.

Además, la logística moderna está pensada para optimizar el stock y evitar el desperdicio. Se planifican rutas de reparto eficientes y se ajustan las cantidades según la demanda real de cada local, asegurando que cada muestra que se produce acabe en manos de un consumidor potencial. Para ello, es útil conocer las características de diferentes soluciones como las cajas y contenedores de plástico, muy utilizadas en logística para proteger los productos.

En definitiva, una logística bien ejecutada convierte lo que podría ser un auténtico dolor de cabeza en un proceso fluido y medido. La tecnología te da el control y la transparencia, y una planificación inteligente asegura que cada cajita San Valentín llegue a su destino de forma impecable.

¿Cómo se mide el retorno de una campaña de sampling?

Llegamos a la pregunta del millón, la que realmente define si una campaña ha sido un éxito o un simple gasto: ¿cómo sé que la inversión ha merecido la pena? En el marketing actual, ya no nos vale con la métrica de vanidad de "hemos repartido X mil muestras". Eso no justifica un presupuesto. Lo que necesitamos son datos duros que demuestren un impacto real y tangible en el negocio. Antes de entrar en materia, es clave tener claro qué es el ROI en marketing y por qué es la cifra que todo director de marketing tiene en mente.

Una campaña de sampling moderna tiene que ser, por encima de todo, 100% auditable. ¿Qué significa esto? Simplemente, que se puede verificar de forma independiente que las muestras se han entregado donde se dijo que se entregarían. Se acabó la fe ciega en que los repartos se han hecho bien; ahora exigimos pruebas.

El estándar de transparencia que tu marca merece

En España, cuando hablamos de transparencia en distribución, la garantía externa es clave. Una auditoría OJD (realizada por una entidad independiente como la Oficina de Justificación de la Difusión) es lo que te da la seguridad de que las cifras de entrega son reales y fiables, no una simple estimación.

Exigirle esta auditoría a tu partner de sampling no es un capricho, es una necesidad estratégica. Le da a tu equipo y, sobre todo, a dirección, la tranquilidad de que la inversión se ha ejecutado tal y como se planeó, despejando cualquier duda sobre el alcance real de la acción.

Los KPIs que de verdad importan

Para medir el éxito real de tu cajita de San Valentín, vamos a olvidarnos de las métricas superficiales. Concéntrate en estos indicadores que sí tienen un impacto directo en la cuenta de resultados:

  • Tasa de entrega confirmada: Del total de muestras que has producido, ¿qué porcentaje se ha entregado y verificado digitalmente? Este es tu primer filtro de eficiencia.
  • Alcance por código postal: ¿Dónde se han entregado exactamente tus productos? Saber esto te permite cruzar los datos de la campaña con tus cifras de ventas en esas zonas y buscar correlaciones directas.
  • Perfil del receptor: Gracias a la hipersegmentación de los canales (gimnasios, oficinas, restaurantes...), tienes una radiografía muy precisa de quién ha recibido tu producto, no solo a nivel demográfico, sino también por estilo de vida.
  • Impacto directo en ventas (el KPI definitivo): Aquí es donde se juega el partido. Conectar esa muestra gratuita con una compra real.

La verdadera medición del ROI no está en cuántas muestras se entregan, sino en cuántas de esas entregas se convierten en una venta. Todo lo demás es ruido.

Para medir esta conversión, la tecnología es tu gran aliada. Algo tan sencillo y efectivo como incluir un código QR único en cada cajita puede cambiarlo todo. Este QR es el puente entre la experiencia física y el mundo digital, y puede llevar al consumidor a donde tú quieras.

Conectando la muestra con la venta

Vincular el sampling con una acción digital medible es lo que te permitirá, por fin, calcular un ROI preciso. Aquí tienes algunas ideas muy prácticas:

  1. Directo al e-commerce con descuento: El QR lleva a una landing page en tu tienda online con una oferta exclusiva para quienes han recibido la muestra. Trazabilidad de venta directa y sin fisuras.
  2. Buscador de tiendas físicas: Si tu objetivo es llevar gente al punto de venta, el QR puede abrir un mapa mostrándole al usuario la tienda más cercana donde encontrar y comprar el tamaño grande del producto.
  3. Encuesta a cambio de un incentivo: Ofrece un cupón de descuento por rellenar una encuesta rápida sobre qué les ha parecido el producto. Así consigues feedback cualitativo de un valor incalculable y, de paso, empujas esa primera compra.

Con un gasto medio por persona en San Valentín en constante aumento, cada impacto tiene que ser certero. Partners como Simpling.pro, con una trayectoria de más de 50 millones de muestras entregadas y auditorías OJD, aseguran que cada cajita de San Valentín no solo se entrega, sino que llega a perfiles de alto valor en los canales correctos, convirtiendo una simple muestra en un potente motor de ventas.

Los datos que recojas aquí no solo te servirán para justificar la inversión de esta campaña. Te darán insights tremendamente valiosos sobre qué canales, qué perfiles y qué mensajes funcionan mejor para tu marca. Es información clave que te permitirá optimizar futuras activaciones (o campañas) y, lo más importante, tomar decisiones basadas en datos, no en intuiciones.

Resolvemos tus dudas sobre la campaña de San Valentín

Aquí abordamos las preguntas que siempre surgen en los equipos de marketing cuando se plantean una campaña de sampling para el 14 de febrero. Vamos directos al grano, con respuestas prácticas que te ayudarán a despejar cualquier duda.

La idea es que tengas toda la información y la confianza para apostar por una campaña de sampling que no solo es segmentada y auditable, sino, sobre todo, rentable.

¿Con cuánta antelación tengo que empezar a planificar?

Esta es la pregunta del millón, y la respuesta es clave. Para una fecha tan potente como San Valentín, donde la logística se complica y los mejores partners se reservan rápido, ir con tiempo es tu mejor carta.

Mi recomendación, basada en la experiencia, es arrancar con un mínimo de tres meses de antelación. Este margen te da el oxígeno necesario para:

  • Definir la estrategia sin agobios: Podrás analizar con calma a tu público, elegir el producto perfecto y alinear bien los objetivos.
  • Diseñar y producir el packaging: Una cajita San Valentín que enamore no se improvisa. Necesita un buen diseño y unos tiempos de producción que hay que respetar.
  • Bloquear los mejores canales y partners: Los sitios más cotizados, como restaurantes de moda u oficinas de grandes empresas, cierran sus acuerdos con mucha antelación. Ser el primero te asegura no solo el espacio, sino también la exclusividad.

Por supuesto que se pueden lanzar campañas con menos tiempo, pero la anticipación es lo que de verdad distingue una acción correcta de una campaña excepcional que dispara el retorno de la inversión.

¿Y si mi producto no es el típico regalo de San Valentín?

¡Buena pregunta! No todo son bombones o perfumes, pero eso no es un problema. La magia está en el enfoque y en encontrar el contexto adecuado para tu consumidor.

Piensa más allá de la temática de la fecha y céntrate en la situación de tu público. Por ejemplo:

  • ¿Tienes un snack saludable? Imagínalo como el aliado perfecto para las parejas que van a hacer una escapada deportiva el fin de semana de San Valentín. ¿El canal ideal? Una red de gimnasios premium.
  • ¿Un ambientador o un producto de limpieza? Si lo entregas en oficinas la semana de antes, lo posicionas como la ayuda ideal para "preparar la casa para una noche especial".
  • ¿Una muestra de café gourmet? Es perfecta para profesionales que necesitan esa dosis extra de energía para compaginar el trabajo con los preparativos de la celebración.

El truco está en encontrar ese ángulo que conecta tu producto con lo que tu público necesita o vive en ese momento. Una buena hipersegmentación consigue que casi cualquier producto encuentre su sitio.

¿Cómo puedo estar seguro de que las muestras llegan a quien tienen que llegar?

Aquí es donde el sampling de 2026 se desmarca por completo del reparto tradicional. La seguridad ya no se basa en la fe, sino en datos contrastados.

Todo se apoya en dos pilares que funcionan en conjunto:

  1. Hipersegmentación de canales: No se distribuye a ciegas. Se escogen partners (gimnasios, oficinas, farmacias) cuyo público es un calco del perfil de consumidor que buscas. Si tu target son universitarios, la campaña se activa en una red de universidades, no en un polígono industrial.
  2. Trazabilidad y auditoría en tiempo real: Cada entrega queda registrada digitalmente. A través de plataformas como nuestro Data Tracker, puedes ver en un mapa dónde y cuándo se está entregando tu producto. Para rematar, una auditoría externa como la de OJD certifica que los datos son 100% fiables. Se acabaron las dudas.

Con esta combinación de estrategia y tecnología, tienes la garantía de que cada cajita San Valentín aterriza en las manos correctas, optimizando cada céntimo de tu inversión.

¿Se pueden incluir varias marcas en la misma caja?

Sí, por supuesto. De hecho, es una estrategia potentísima. Las cajas colaborativas, o lo que llamamos co-sampling, permiten que varias marcas que no compiten entre sí se unan para ofrecer una experiencia de unboxing mucho más rica y sorprendente.

Las ventajas son evidentes:

  • Repartir los costes: La inversión en la producción de la caja y la logística se divide, haciendo la campaña mucho más asequible para todos.
  • Aumentar el valor percibido: Una caja con varios productos de calidad se ve como un auténtico regalazo, lo que mejora la receptividad y el recuerdo de todas las marcas.
  • Llegar a nuevas audiencias: Es una forma genial de "polinización cruzada", ya que te presentas ante los consumidores de las otras marcas.

Para que funcione, la clave es que la selección de productos sea coherente. Todos deben encajar en un mismo estilo de vida o momento de consumo, y, por supuesto, siempre se garantiza la exclusividad por categoría.


En Simpling.pro, ayudamos a las marcas a planificar campañas de sampling que convierten, eliminando el desperdicio de muestras y ofreciendo una medición de resultados clara y transparente.

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